El índice de precios al consumidor de Japón subió un 1,5% interanual en marzo, por encima del 1,3% de febrero y del 1,4% previsto por el consenso del mercado. La inflación subyacente, que excluye los alimentos frescos, aumentó al 1,8%, lo que supone la primera aceleración en cinco meses. Los datos persisten a pesar de las subvenciones gubernamentales destinadas a frenar los precios.
La inflación en Japón se fortaleció por encima de las expectativas en marzo, incluso a pesar de que el gobierno implementó subvenciones para moderar los precios al consumidor. El IPC general aumentó un 1,5% interanual, superando el 1,4% previsto y el 1,3% de febrero. Las medidas subyacentes, al excluir los alimentos frescos, alcanzaron el 1,8%, frente al 1,6% del mes anterior y por encima del 1,5% pronosticado. Esto marca el primer repunte de la inflación subyacente en cinco meses, según informó Seeking Alpha citando datos oficiales. Las presiones sobre los precios parecen estar ampliándose e intensificándose, independientemente de las intervenciones políticas. Este desarrollo complica las perspectivas de política monetaria del Banco de Japón. Los analistas señalan que una subida de los tipos de interés en abril sigue siendo posible si el banco central prioriza el anclaje de las expectativas de inflación.