La consultora Empiria reportó que en febrero de 2026 los hogares del 10% de menores recursos sufrieron una inflación del 3,3%, frente al 2,9% del 10% de mayores ingresos. Esta diferencia se debe al mayor peso de alimentos y vivienda en las canastas de los pobres. El INDEC confirmó una inflación general mensual del 2,9%.
El informe de Empiria Consultores, dirigido por Hernán Lacunza, destaca que la inflación de febrero de 2026 fue regresiva. “En febrero, los hogares del 10% de menores recursos tuvieron una inflación de 3,3% mientras que el 10% de mayores recursos de 2,9%”, indica el documento. La razón radica en la composición de las canastas: alimentos y bebidas representan el 32% del gasto en el decil más pobre (frente al 16% en el más rico), y vivienda con tarifas eléctricas el 18% versus 12% en los hogares ricos, según datos de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/2018. Los rubros de mayor alza fueron vivienda y electricidad (6,6%) y alimentos (3,3%), mientras bebidas alcohólicas subieron 0,6% e indumentaria no varió. La inflación núcleo alcanzó 3,1%, un salto desde el 2,6% de enero, y precios regulados 4,3%. El bimestre acumuló 5,9%, 1,2 puntos más que en 2025, con interanual de 33,1%. Históricamente, la brecha entre ricos y pobres se mantuvo por debajo del 1% desde 2018, pero desde noviembre de 2023 fue levemente mayor para los ricos. Empiria proyecta inflación anual en torno al 30% para 2026, similar a 2025.