China y Estados Unidos han acordado iniciar una nueva ronda de cooperación para la conservación del panda gigante, mediante el envío de dos ejemplares al Zoo de Atlanta como parte de un programa de 10 años. El panda macho Ping Ping y la hembra Fu Shuang, procedentes de la Base de Investigación de Cría de Pandas Gigantes de Chengdu, participarán en labores de investigación conjunta tras el acuerdo firmado el año pasado entre la Asociación China para la Conservación de la Vida Silvestre y el zoológico.
La Asociación China para la Conservación de la Vida Silvestre anunció el viernes que el macho Ping Ping y la hembra Fu Shuang viajarán a Estados Unidos bajo un acuerdo de conservación de 10 años firmado el año pasado con el Zoo de Atlanta. Ambos pandas nacieron en la Base de Investigación de Cría de Pandas Gigantes de Chengdu, y ya se están realizando preparativos que incluyen mejoras en los recintos y asesoramiento técnico de expertos chinos sobre el diseño del hábitat, la alimentación y el cuidado de la salud.
El presidente y director ejecutivo del Zoo de Atlanta, Raymond King, declaró: “El Zoo de Atlanta está encantado y honrado de volver a ser depositario de la confianza como guardianes de esta preciada especie. Estamos ansiosos por conocer a Ping Ping y Fu Shuang, y por dar la bienvenida nuevamente a nuestros miembros, invitados, a la ciudad y a la comunidad a la maravilla y alegría que representan los pandas gigantes”.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Guo Jiakun, afirmó que “los pandas gigantes son un tesoro nacional de China, que sirven como embajadores y puente para las amistades globales”. El programa se centrará en la prevención de enfermedades, la investigación científica y la conservación de los pandas salvajes. Anteriormente, en 1999, los pandas Yang Yang y Lun Lun en el zoológico produjeron siete crías que sobrevivieron, marcando uno de los programas de cría más exitosos entre China y las instituciones occidentales.
El anuncio se produce antes de la visita de Donald Trump a Pekín, y los medios estatales chinos, incluido el Global Times, lo enmarcan como una extensión del “vínculo del panda” entre los pueblos chino y estadounidense, además de promover la cooperación en materia de biodiversidad.