Según tres fuentes informadas, el gobierno de China probablemente establecerá un objetivo de crecimiento económico para 2026 en un rango del 4.5% al 5%. Si se confirma, esto señalaría tolerancia a cierta desaceleración en medio de desafíos, priorizando el reequilibrio económico y la estabilidad.
Según tres fuentes familiarizadas con las discusiones, el gobierno de China está listo para anunciar en marzo el objetivo de crecimiento económico de este año, estableciéndolo en un rango entre el 4.5% y el 5%. Este enfoque marcaría un giro hacia una mayor flexibilidad política, enfatizando el reequilibrio económico y la estabilidad, prioridades amplificadas en el primer año de un nuevo plan quinquenal y antes del congreso nacional del Partido Comunista programado para finales de 2027. Este movimiento se alinea con el «concepto correcto de desempeño político», que descarta el crecimiento económico como el único indicador para evaluar a los funcionarios locales. En los últimos tres años, China ha establecido y logrado consistentemente un crecimiento anual del PIB de alrededor del 5%: 5,2% en 2023, y 5% en cada uno de los dos años anteriores. Introducir un rango sugiere tolerancia a desaceleraciones moderadas en medio de vientos en contra como la deflación, el gasto de consumo deprimido y un mercado inmobiliario doméstico debilitado. Aunque instituciones como el Fondo Monetario Internacional monitorean la trayectoria de China, este ajuste busca fomentar la adaptabilidad, particularmente frente a presiones externas como las políticas arancelarias de EE.UU., sin obsesionarse con una cifra precisa.