China recibe llamamientos para acelerar la modernización de su flota de portaaviones tras los recientes ejercicios militares de Japón. Los expertos señalan la escasez de cazas furtivos como una vulnerabilidad clave.
Japón está reforzando su postura defensiva con misiles antibuque de largo alcance y despliegues en islas cercanas a Taiwán, manteniendo a Pekín en alerta máxima. Las tensiones aumentaron en diciembre tras los comentarios del primer ministro japonés sobre Taiwán. El grupo de ataque del portaaviones Liaoning de la Armada del EPL siguió una ruta inusual a través de aguas al este de Japón. Japón respondió movilizando una docena de cazas F-2 armados con 64 misiles antibuque ASM-2. Fu Qianshao, ex oficial de la Armada del EPL, señaló que una posible carencia que los grupos de ataque de portaaviones de China deben abordar es el número limitado de cazas furtivos.