La deuda neta pública de Colombia se acerca al ancla fiscal

La política de endeudamiento del Gobierno Nacional Central se ajusta dentro de los parámetros de una regla fiscal suspendida. En el tercer trimestre de 2025, la deuda neta alcanzó el 57,3% del PIB, en camino hacia el límite ancla del 55%. Estrategias como la sustitución de deuda externa por interna buscan estabilizar las finanzas públicas.

La deuda pública de Colombia, adquirida mediante emisiones de títulos como bonos y TES, así como compromisos con bancos multilaterales como el FMI, BM y BID, se mide neta, restando activos financieros. La regla fiscal de la Ley 1473 de 2011 estableció un umbral máximo del 71% del PIB y un ancla del 55%, aunque fue suspendida durante la pandemia.

Históricamente, la deuda neta fluctuó desde un mínimo del 33,2% del PIB en 2012 hasta un pico del 60,7% en 2020. Entre 2002 y 2012, descendió de 44,8% a 33,2% mediante liquidación de activos y enfoque en seguridad. De 2012 a 2019, creció moderadamente un 15% del PIB. La pandemia impulsó un alza vertiginosa del 12,3% en un año, rompiendo la regla y afectando las calificaciones de riesgo.

Post-pandemia, en 2023 bajó a 53,4% del PIB con mayor recaudo, pero subió a 59,3% en 2024 por insuficiencias fiscales. Ahora, en descenso hacia el ancla, se aplican tres estrategias: reducir la deuda externa del 41% en 2022 al 34,3% actual, apuntando al 30% para aliviar presión cambiaria; explorar colocaciones en euros, francos suizos y con bancos chinos y de Medio Oriente para tasas más bajas; y extender plazos de deuda tras pagos al FMI, aliviando presiones cortoplacistas.

Estas medidas ortodoxas buscan diversificar fuentes y mantener la sostenibilidad, excluyendo deudas no financieras como déficits en combustibles, salud y subsidios energéticos.

Este sitio web utiliza cookies

Utilizamos cookies para análisis con el fin de mejorar nuestro sitio. Lee nuestra política de privacidad para más información.
Rechazar