En el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, las discusiones sobre criptomonedas destacaron la influencia de la política estadounidense y el creciente interés de Wall Street. Oradores clave abordaron las incertidumbres del mercado vinculadas al presidente Trump y expresaron optimismo por el futuro de la industria. Líderes de las finanzas tradicionales avalaron la blockchain como esencial para la modernización.
El Foro Económico Mundial, celebrado esta semana en Davos, Suiza, incluyó referencias dispersas a las criptomonedas en medio de debates globales más amplios. Los asistentes señalaron que el evento recordó que las cripto operan dentro del ámbito más amplio de la política y los negocios. Un tema destacado fue el impacto de las políticas del presidente de EE.UU., Donald Trump. Las multitudes esperaron horas para escuchar su discurso, que abarcó desde críticas a los molinos de viento y asuntos exteriores hasta una breve mención a las cripto. Trump afirmó que está “trabajando para asegurar que América siga siendo la capital mundial de las criptomonedas”. Sin embargo, las posturas de su administración en política exterior han avivado la volatilidad del mercado, incluida la operación de “Sell America” que vio a los inversores vender activos estadounidenses y debilitar el dólar. Bitcoin cayó un 6,6 % en los últimos siete días, reflejando descensos en otros activos de riesgo como las acciones tecnológicas. A pesar de estas presiones, los líderes de la industria proyectaron confianza. El CEO de Ripple, Brad Garlinghouse, se describió como “muy alcista” sobre las perspectivas de las criptomonedas para 2026, prediciendo “Veremos un máximo histórico” en los márgenes del evento. Atribuyó las acciones de Trump, como la firma de una ley de stablecoins, la emisión de órdenes ejecutivas pro-cripto, el indulto a figuras clave y la designación de aliados en cargos gubernamentales, a la reversión de las restricciones previas. El compromiso de Wall Street surgió como otro punto focal. El CEO de BlackRock, Larry Fink, calificó la actualización del sistema financiero con blockchain como “necesaria”, añadiendo que reduciría las tarifas y permitiría “una mayor democratización”. Envisionó una blockchain común que redujera la corrupción. El CEO de UBS, Sergio Ermotti, hizo eco de esto, afirmando que “La blockchain es el futuro para la banca tradicional”. Tales movimientos incluyen la exploración de stablecoins, ETF vinculados a cripto e infraestructura blockchain. El gestor de activos Grayscale proyecta que la tokenización crecerá hasta un mercado de 35 billones de dólares para 2030. Estas perspectivas subrayan la integración de las criptomonedas con las finanzas tradicionales, incluso mientras persisten las incertidumbres políticas.