El exgobernador de Morelos y diputado federal Cuauhtémoc Blanco denunció que manifestantes interceptaron su vehículo y agredieron a su familia el pasado domingo mientras se dirigía al partido de la selección mexicana en la Ciudad de México.
Blanco emitió un comunicado en el que rechazó que las acciones fueran protestas pacíficas. Describió cómo un grupo rodeó su camioneta, golpeó la carrocería y generó un ambiente de pánico para su esposa, hijos y otros familiares.
Según el relato de Blanco, su esposa grababa los hechos con un teléfono cuando una persona golpeó el dispositivo contra el cristal del vehículo. Él negó haber iniciado alguna agresión y afirmó que su única prioridad fue proteger a su familia.
El político señaló que respeta la libertad de expresión, pero condenó el uso de la violencia. Concluyó que en un Estado de derecho la seguridad de la ciudadanía debe prevalecer sobre cualquier diferencia ideológica.