El Hospital Quirúrgico Clínico Provincial Comandante Faustino Pérez inició un ensayo clínico con el fármaco cubano Jusvinza para tratar la poliartritis residual en pacientes recuperados de chikungunya. Este estudio evalúa la efectividad del medicamento en la reducción del dolor y la inflamación articular persistente. La investigación involucra a 120 pacientes y busca ofrecer una alternativa terapéutica accesible.
El lunes, el Hospital Quirúrgico Clínico Provincial Comandante Faustino Pérez dio inicio a un ensayo clínico con Jusvinza, un fármaco desarrollado por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), para abordar la poliartritis residual, una de las secuelas más incapacitantes de la chikungunya.
Dirigido por la Dra. Yudisay Reyes Pelier, especialista en oncología e integrante del Grupo de Investigación Clínica del CIGB, el estudio busca evaluar la eficacia de Jusvinza en la disminución del dolor y la inflamación articular crónica que afecta a muchos pacientes meses después de superar la fase aguda de la infección viral.
Según reportes, el ensayo incluye a 120 pacientes de entre 19 y 80 años, todos con diagnóstico confirmado de chikungunya y síntomas articulares persistentes por más de tres meses. Los participantes se dividieron en dos grupos de 60: uno de intervención, que recibe Jusvinza junto al tratamiento convencional, y otro de control, que solo sigue la terapia habitual.
El tratamiento con Jusvinza, conocido científicamente como péptido CIGB-258, consiste en nueve dosis subcutáneas distribuidas en seis semanas, administradas de forma ambulatoria o hospitalaria según la situación clínica y el lugar de residencia del paciente.
Este medicamento ya cuenta con registro de uso de emergencia en Cuba para tratar pacientes graves de Covid-19, donde ha demostrado modular la respuesta inflamatoria excesiva que daña los pulmones. El Dr. Eulogio Pimentel Vázquez, director del CIGB, resaltó recientemente que el fármaco "ha demostrado ser seguro" y que su desarrollo responde a la necesidad de alternativas terapéuticas para condiciones inflamatorias crónicas, con costos de producción significativamente menores que opciones internacionales similares.
El ensayo forma parte de la estrategia del Sistema de Salud cubano para enfrentar las secuelas a largo plazo de la chikungunya, que tras su brote epidémico ha dejado a un porcentaje considerable de pacientes con artrogria persistente, afectando su calidad de vida y capacidad laboral. Los investigadores esperan que Jusvinza logre una mejoría superior al 70% en la evolución clínica, posicionándolo como una opción terapéutica accesible para una afección que carece de tratamientos específicos efectivos.
Este estudio subraya el rol del Hospital Faustino Pérez como centro de referencia en investigación clínica y la capacidad de la ciencia cubana para generar soluciones propias a problemas de salud que impactan a la población.