María Alejandra Ramírez Barrera, hija de Alexander Ramírez Peralta, asesinado hace 15 años por el frente 13 de las Farc, reveló por primera vez que ella, su madre y hermanos perdonan a los responsables. En una entrevista con La Nación, narró los detalles del crimen ocurrido el 15 de abril de 2011 en La Argentina, Huila, y llamó a detener la guerra en Colombia.
El 15 de abril de 2011, un gatillero enviado por el frente 13 de las Farc asesinó a Alexander Ramírez Peralta, gerente del Hospital de La Argentina, Huila. Según el relato de su hija María Alejandra Ramírez Barrera, de 15 años entonces, el atacante llegó a la casa familiar esa noche de viernes fingiendo ser del campo. Ramírez Peralta atendió la puerta por insistencia de su hija y recibió dos disparos, uno mortal, falleciendo instantáneamente.
La familia, integrada por la madre de 37 años y los hermanos Juan Nicolás (12 años) y Juan José (6 años), se mudó a Garzón por seguridad. Investigaciones de la Fiscalía confirmaron la autoría del frente 13 de las Farc, con tres personas capturadas y condenadas, aunque el motivo permanece desconocido. Circuló un rumor de extorsión rechazada por Ramírez por la construcción de un nuevo hospital, pero nunca se corroboró.
Quince años después, María Alejandra, ahora abogada, y su familia anuncian su perdón. "Con el odio, la rabia y el resentimiento no íbamos a llegar a ningún lado", expresó. Su proceso inició al estudiar el acuerdo de paz de 2016 y escuchar a un exreclutado de las Farc en un congreso, comprendiendo que la reconciliación supera el rencor.
Ramírez respeta a víctimas que no perdonan y critica la falta de implementación del acuerdo de paz, que ha permitido el resurgimiento de la violencia. "No dejemos de creer en la paz", urge a los huilenses, enfatizando que es un compromiso de todos.