Han pasado dos años desde la misteriosa desaparición de la agente inmobiliaria Kelly Johanna Plazas Maná en Rivera, Huila, y su familia aún busca respuestas. Tres personas, incluido su exesposo Fidel Borrero Solano, enfrentan acusaciones por su presunta responsabilidad en el caso. A pesar de pruebas presentadas en juicio, el paradero de la mujer sigue desconocido.
El 1 de marzo de 2024, Kelly Johanna Plazas Maná, una agente inmobiliaria de Rivera, desapareció tras llegar al restaurante La Cabañita alrededor de las 4:30 p.m. para mostrar un lote a un cliente potencial. El parrillero Jorge Eliécer Guzmán fue la última persona en verla; describió cómo ella subió a un Renault Twingo gris con vidrios polarizados, que luego aceleró por una carretera destapada.
Tres hombres están acusados de su desaparición forzada: Fidel Borrero Solano, su exesposo; Alexis Sotelo Salas y Rafael Antonio Puentes Ortega. En el juicio oral presidido por el Juez Segundo Penal Especializado de Neiva, la Fiscalía ha presentado interceptaciones telefónicas y testimonios. En una llamada, Borrero Solano habla con su hijo sobre una visita a Alexis para comprar un carro, negando envíos para matarla. Otra interceptación involucra a Floresmiro Puentes, padre de Rafael Antonio, mencionando un posible carro tirado en un hueco o lago.
Valentina Ramírez Plazas, hija de Kelly, expresó desde Estados Unidos: “Estos dos años han sido los más difíciles de nuestras vidas. Han sido días de angustia, de incertidumbre y de mucho dolor”. Ella cree que los celos enfermizos de Borrero, agravados por drogas y alcohol, motivaron el acto, tras un divorcio por maltrato físico y psicológico. Las hijas describen a Borrero como posesivo y violento, quien las insultaba con términos denigrantes.
Testimonios en el juicio incluyen a Ismael Arturo Sandino Puentes, quien relató que Borrero buscó ayuda para 'desaparecer' a Kelly, simulando un secuestro. Valentina añadió: “Lo único que pido es saber la verdad, sea cual sea, y poder darle el adiós que ella merece porque yo sé que no está viva”.
Recientemente, el 26 de febrero de 2026, Borrero fue condenado a seis años de prisión por violencia intrafamiliar agravada, lo que detuvo su libertad provisional. A pesar de las pruebas, no hay certeza sobre el paradero de Kelly, dejando a la familia en incertidumbre.