En el tercer juicio por el crimen de Paulina Lebbos, su padre Alberto Lebbos imploró a Virginia Mercado, amiga de la víctima, que revele la verdad sobre la última noche de su hija. Mercado, imputada por encubrimiento, ratificó su declaración de no saber más detalles. El caso, impune desde 2006, involucra ahora a los principales sospechosos.
El 27 de febrero de 2026, durante el tercer juicio oral por la muerte de Paulina Lebbos en Tucumán, Alberto Lebbos se dirigió emocionalmente a Virginia Mercado, quien fue amiga de su hija y la última persona en verla con vida según la hipótesis inicial. 'No tengas miedo, decí la verdad', le pidió, agregando: 'No puede ser que los asesinos de Paulina, los encubridores, los testigos falsos, los abusadores de autoridad, los incumplidores de deberes de funcionarios públicos sigan caminando libremente entre nosotros. Vas a reivindicarte, Virginia. Por favor, te lo ruego por la memoria de Paulina, por tu amiga. Sabemos cómo te quería. Por favor, decí la verdad'.
Paulina Lebbos, de 23 años y estudiante de Comunicación Social, desapareció el 26 de febrero de 2006 tras salir a bailar al boliche Gitana con Mercado, Jimena Mercado y Alejandro Aramayo para celebrar una aprobación académica. Las jóvenes compartieron un remís en la zona del ex Abasto, y Paulina se dirigía a la casa de su ex pareja, Víctor César Soto, padre de su hija. Su cuerpo fue hallado 13 días después al costado de la ruta 341 en Tapia, con indicios de tortura seguida de muerte.
Mercado declaró nuevamente, ratificando: 'Yo todo lo que pude haber sabido de Paulina lo declaré su señoría. Yo no sé más. Ella me dejó en el departamento y siguió viaje y no sé más'. En diciembre anterior, admitió haber mentido inicialmente, lo que la llevó a ser imputada por encubrimiento agravado; espera resolución sobre un juicio abreviado para reducir pena.
El juicio, postergado del 2 al 9 de marzo por cambios en la fiscalía, juzgará a Soto y Sergio Hernán Kaleñuk, hijo de un secretario de José Alperovich, exgobernador de Tucumán (2003-2015), condenado en 2024 a 16 años por abuso sexual. Juicios previos en 2013, 2018 y 2021 condenaron a encubridores como policías y funcionarios, incluyendo a Carlos Albaca a seis años. Alberto Lebbos lamentó la 'estructura de impunidad' y recordó el impacto familiar, incluyendo la muerte de su hija Marisa por cáncer relacionada con el estrés del caso. El 26 de febrero de 2026 se realizó una marcha por los 20 años del crimen, reclamando justicia.