La disputa territorial sobre islas controladas por Japón como las Senkaku pero reclamadas por China como las Diaoyu continúa con argumentos arraigados en hechos históricos. Japón afirma su incorporación como terra nullius en 1895, mientras que la reclamación de China se dice que data de los años 70 tras descubrimientos de recursos.
Las islas Senkaku están controladas por Japón, mientras que China las reclama como las islas Diaoyu. Las discusiones en torno a este problema territorial destacan fuertes argumentos históricos a favor de Japón.
Japón declara que incorporó legalmente las islas como terra nullius en 1895, tras actividades previas de japoneses en la zona. La reclamación de China de propiedad 'desde tiempos antiguos' se describe como una mentira, con la afirmación real datando de los años 70 después de descubrir recursos naturales. Hasta 1969, e incluso durante la dinastía Qing, las islas aparecían en mapas chinos como territorio japonés.
Los documentos históricos respaldan la posición de Japón. Las islas no se mencionaron en las negociaciones del tratado de la Guerra Sino-Japonesa de 1895, la Declaración de El Cairo de 1943 ni el tratado de paz Japón-ROC de 1952, lo que indica su aceptación como japonesas por todas las partes. Tanto el Tratado de San Francisco de 1951 como la reversión de Okinawa por EE.UU. en 1972 incluyeron las Senkaku. La Declaración de Potsdam no las mencionó y fue posteriormente suplantada por el Tratado de San Francisco.
Se critica a China por evitar canales legales y en su lugar dedicarse a acosos e incursiones. Esto se alinea con su conducta en el Mar del Sur de China, el Mar de China Oriental y otros lugares, mostrando desprecio por el derecho internacional. Las razones incluyen la certeza de perder en los tribunales y un general desdén por tales normas.
Estos contextos históricos forman el telón de fondo de las encuestas de opinión pública sobre las reclamaciones de propiedad.