Demi Moore ha presentado declaraciones en la batalla por la custodia de su hija Rumer Willis, describiendo lo que calificó como acciones agresivas por parte de su expareja Derek Richard Thomas.
Rumer Willis y Derek Richard Thomas se separaron en 2024. Desde el verano pasado, han estado en una disputa por la custodia de su hija Louetta, de tres años. En enero, Demi Moore declaró ante el tribunal que, durante el parto en casa de Louetta, Thomas entró en la bañera de parto de manera agresiva y repentina, sin preguntar y sin haberse duchado. Añadió que él se enfadó y se mostró molesto cuando se le pidió que se fuera, y que más tarde presionó a Rumer para que no tuviera apoyo familiar presente. Moore afirmó además que Thomas la interrumpió la primera vez que sostenía a Louetta para exigir contacto piel con piel y se negó a permitir que la envolvieran cuando la bebé tenía frío. Declaró que Thomas arruina la alegría de todos los encuentros y que entrega a Louetta sucia, sin haberle cambiado el pañal. El abogado de Thomas, Michael J. Kretzmer, declaró a los medios que las acusaciones de Rumer son exageradas y dramáticas, pero carecen de sustancia y respaldo fáctico. Entonces... ¿resolverán esto los documentos judiciales o continuará el drama?