Taylor Frankie Paul respondió en Instagram después de que su exmarido, Tate, solicitara una orden de alejamiento temporal en un tribunal de Utah el mes pasado. La petición fue denegada, pero el drama continúa.
La estrella de 32 años de "Secret Lives of Mormon Wives" publicó un mensaje entre lágrimas afirmando que pasó el día llorando después de que sus dos hijos mayores, Indy y Ocean, no le fueran entregados. Ella acusó a su padre de mentir sobre la extensión del tiempo que pasaban juntos para ver fuegos artificiales, lo que dejó a los niños confundidos.
Taylor también se refirió a su reciente estancia voluntaria en rehabilitación para recibir apoyo de salud mental, diciendo que esto provocó que le quitaran a sus hijos. Añadió que sus resultados dieron negativo en sustancias, aparte de los medicamentos recetados, y espera que los tribunales vean la verdad.
Tate, de 34 años, también presentó una petición para modificar los términos de su divorcio y custodia. Mientras tanto, Taylor mantiene órdenes de protección mutuas con otro ex, Dakota Mortensen, desde abril.
Entonces... ¿esta batalla por la custodia no hace más que intensificarse?