El Departamento de Educación ha puesto en marcha una iniciativa integral de seguridad escolar tras el tiroteo ocurrido el 22 de junio en la Escuela Secundaria Nacional de San José, en la ciudad de Tacloban. El secretario de Educación, Sonny Angara, anunció ayer las medidas para reforzar la seguridad y combatir el acoso escolar. La campaña cuenta con la participación de múltiples actores para proteger a estudiantes y personal.
El uso de detectores de metales portátiles será obligatorio en todas las escuelas bajo la nueva estrategia. Los centros educativos también deberán implementar una gestión estricta de visitantes, inspecciones periódicas de mochilas, instalación de cámaras de seguridad (CCTV) y despliegue de personal de seguridad. Las escuelas públicas se están sometiendo a auditorías de cercado perimetral, iluminación y salidas de emergencia.
Angara ordenó la reorientación de los administradores sobre la Ley contra el Acoso Escolar y las políticas de protección infantil. Las oficinas de las divisiones escolares trabajarán con la policía, los padres y los funcionarios de los barangays para mejorar los protocolos de denuncia y respuesta. La iniciativa busca unir a las escuelas, los gobiernos locales y las fuerzas del orden.
En Tacloban, la Escuela Secundaria Nacional de San José planea implementar el aprendizaje a distancia modular a partir del 1 de julio y el retorno a las clases presenciales el 6 de julio. Se volverán a pintar las aulas, se instalarán cámaras de seguridad adicionales y botones de pánico, y se asignarán agentes de policía a las puertas de acceso. El apoyo psicosocial continuará durante este periodo de transición.