Deportes Concepción regresó a la Primera División chilena tras 18 años, al vencer 3-2 a Cobreloa en la final de la liguilla de ascenso en Calama. Miles de hinchas penquistas festejaron el logro con un desfile en bus descapotable por las calles de Concepción. Joaquín Larrivey, figura clave con seis goles en el minitorneo, recibió un premio en Santiago mientras el equipo era ovacionado en casa.
Deportes Concepción aseguró su ascenso a Primera División con una victoria agónica 3-2 ante Cobreloa en el estadio Zorros del Desierto de Calama, cerrando una llave que empató 1-1 en el partido de ida en Collao. Nelson Sepúlveda abrió el marcador a los 37 minutos con un remate cruzado, y Joaquín Larrivey amplió la ventaja a los 52 con un cabezazo en un córner, aprovechando la ausencia suspendida del técnico Patricio Almendra, quien fue reemplazado por Mario Salgado. Cobreloa reaccionó en la recta final: Gotti descontó a los 77 minutos y Álvaro Delgado igualó de penal a los 85 tras una mano de Gillard. Sin embargo, en el tiempo añadido, Sepúlveda selló el 3-2 con un disparo que rebotó en el palo antes de ingresar, mientras que momentos antes Gotti había visto su tiro en el travesaño.
El triunfo coronó un proceso de reconstrucción para el equipo lila, que ascendió dos categorías consecutivas tras una desafiliación y años en divisiones inferiores. Larrivey, de 41 años, fue decisivo con seis de los ocho goles de Concepción en la liguilla invicta. "La verdad es que estoy muy emocionado, el fútbol no deja de darme alegrías", expresó el argentino, quien dedicó el premio al mejor jugador de la Liga de Ascenso a su equipo y familia. En Santiago, durante la Gala Crack, afirmó: "Estoy muy emocionado y vengo en representación de todo el equipo de Deportes Concepción".
En Concepción, la euforia estalló con cerca de 1.500 hinchas viajando a Calama y miles más celebrando en las calles hasta la madrugada. El martes, pasadas las 21 horas, el plantel recorrió en bus descapotable Avenida Collao, Avenida Los Carrera, Rotonda Paicaví, Avenida O’Higgins y Plaza Independencia, epicentro de las fiestas. Del lado loíno, el entrenador César Bravo lamentó la derrota: "Para nosotros pega en el palo y se va afuera; para ellos pega en el palo y se va adentro. Son cosas que no se entienden". El plantel quedó "demasiado triste y choqueado", con Bravo evitando hablar de su futuro: "Hoy solo queremos despertar de esta pesadilla".