Un desarrollador ha presentado un planificador de CPU poco convencional para Linux que se basa en factores astrológicos en lugar de algoritmos tradicionales. La herramienta utiliza posiciones planetarias, signos del zodiaco, fases lunares e informes de tiempo cósmico para tomar decisiones de programación dentro del marco sched_ext. Este enfoque caprichoso desafía las prioridades computacionales convencionales al permitir que las influencias celestes guíen la asignación de recursos.
En un giro creativo en el desarrollo del kernel de Linux, un desarrollador anónimo ha creado un planificador de CPU que incorpora la astrología en su funcionalidad principal. Apodado planificador impulsado por astrología, aprovecha el marco sched_ext —una extensión flexible para políticas de programación personalizadas— para determinar cómo se asigna el tiempo de CPU a los procesos. Los decisiones del planificador están influenciadas por datos astrológicos en tiempo real, incluyendo las posiciones de los planetas y signos del zodiaco. También tiene en cuenta las fases lunares y lo que el desarrollador denomina 'informes de tiempo cósmico', junto con técnicas de segmentación temporal dinámica. Esto significa que, en lugar de depender únicamente de métricas de rendimiento o prioridades definidas por el usuario, el sistema consulta las estrellas para priorizar tareas. El desarrollador justificó humorísticamente el proyecto con la pregunta: «¿Por qué dejar que simples mortales decidan las prioridades de CPU cuando el cosmos puede guiarnos?». Esta iniciativa ligera resalta la extensibilidad de los mecanismos de programación de Linux, permitiendo implementaciones experimentales e incluso juguetonas. Aunque no está destinada a entornos de producción, demuestra cómo los desarrolladores pueden innovar dentro del ecosistema de código abierto. El proyecto fue anunciado el 27 de enero de 2026, generando interés entre los entusiastas de Linux por su mezcla de tecnología y pseudociencia. Aún no se han compartido benchmarks de rendimiento ni detalles de adopción, pero subraya el apetito de la comunidad por herramientas no convencionales.