The Walt Disney Company enfrenta una propuesta de demanda colectiva por la reciente implementación de tecnología de escaneo facial en Disneyland y otros parques temáticos de California. La demanda de 5 millones de dólares sostiene que el sistema biométrico fue desplegado sin el consentimiento adecuado y plantea preocupaciones sobre la privacidad de los datos, particularmente en el caso de los menores de edad.
Disney comenzó a utilizar el escaneo facial en las puertas de los parques a finales de abril para acelerar el ingreso y reingreso, evitando al mismo tiempo el uso no autorizado de pases. Los visitantes pueden optar por no participar, aunque las filas sin escaneo son más largas. La empresa convierte las fotos en valores numéricos para su comparación y elimina los datos en un plazo de 30 días, a menos que surjan problemas legales o de fraude. Los menores de 18 años requieren el consentimiento de un padre o tutor para el escaneo.