El Departamento de Justicia ha presentado argumentos que vinculan un reciente presunto complot en un evento de la UFC en la Casa Blanca con la necesidad de un nuevo salón de baile en la mansión ejecutiva. La presentación se produce en medio de los constantes desafíos legales al proyecto.
El Departamento de Justicia afirmó que las detenciones de cinco hombres por cargos de conspiración demuestran la necesidad de seguridad nacional de la estructura. Los hombres presuntamente planeaban utilizar drones explosivos en el evento UFC Freedom 250 el fin de semana pasado antes de atacar a funcionarios con francotiradores mientras las multitudes huían.
Según el documento de dos páginas, el salón de baile incluiría características como un puerto para drones, nidos de francotiradores, columnas resistentes a misiles y cristales blindados. Los funcionarios lo describieron como esencial para proteger al presidente, a futuros presidentes, al personal y a los invitados de posibles ataques.
El proyecto ha enfrentado el escrutinio judicial desde que comenzó la demolición del Ala Este. Un juez federal bloqueó la iniciativa en abril debido a preocupaciones de seguridad, y la administración está apelando esa decisión ante el Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos para el Circuito del Distrito de Columbia.
Trump ha dicho que donantes privados financiarían la obra. Los registros revisados por The Washington Post indican que el costo total alcanzaría los 600 millones de dólares, con más de la mitad cubierto por los contribuyentes.