Dos residentes de Virginia han presentado una demanda federal para intentar detener un evento de la Ultimate Fighting Championship programado en el Jardín Sur de la Casa Blanca. El combate del 14 de junio forma parte de las conmemoraciones 'America 250' del presidente Donald Trump. La denuncia sostiene que el evento excede la autoridad ejecutiva y utiliza de manera indebida la propiedad federal para obtener beneficios comerciales.
La demanda, presentada el sábado por el Public Integrity Project en nombre del veterano de la Guerra de Vietnam Paul Romano y la activista Susan Douglas, cuestiona la construcción de una arena a gran escala y el montaje relacionado en sitios que incluyen el Monumento a Lincoln. Alega que estos pasos requieren la aprobación del Congreso y una revisión ambiental, los cuales no fueron obtenidos. Los demandantes sostienen que el evento es principalmente un espectáculo con fines de lucro que beneficia a los directivos de la UFC y a intereses alineados con Trump, en lugar de ser una celebración nacional. Señalan los paquetes de patrocinio de alto nivel y la inversión de Trump en TKO Group Holdings, la empresa matriz de la UFC, como evidencia de conflictos de interés. Brendan Ballou, fundador del Public Integrity Project, describió el plan como un “esquema profundamente corrupto”. Un funcionario de la Casa Blanca calificó la demanda de “obstruccionista” y sin fundamento, afirmando que la programación se alinea con eventos nacionales previos. El caso ha sido asignado al juez de distrito de EE. UU. Amit P. Mehta, quien primero evaluará si los demandantes tienen capacidad legal antes de considerar una medida cautelar de emergencia. Se espera un fallo en los próximos días mientras la construcción avanza antes de la fecha programada.