Egipto ha emitido 1.000 millones de dólares en bonos sociales y de desarrollo, lo que representa la primera emisión soberana de este tipo en Oriente Medio y el Norte de África desde la escalada del conflicto con Irán. Los bonos a ocho años tienen un rendimiento del 6,7% y recibieron suscripciones por más de cinco veces el importe objetivo.
El Ministerio de Finanzas declaró el miércoles que los ingresos financiarán proyectos para mejorar la sanidad y la educación, al tiempo que se refuerza la inversión en capital humano.
Egipto está reembolsando actualmente más deuda externa de la que pide prestada y tiene como objetivo reducir la deuda externa pendiente de las entidades del sector presupuestario entre 1.000 y 2.000 millones de dólares anuales.
Las autoridades señalaron que la gestión proactiva de las tensiones geopolíticas y los desafíos económicos mundiales ha reforzado la confianza de los inversores y ha mantenido la demanda de deuda egipcia.