Los mercados financieros globales reaccionaron el lunes a nuevos repuntes en los precios del petróleo y a las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, continuando con los efectos económicos en cadena observados por primera vez tras el conflicto con Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz a principios de este año.
El conflicto en Oriente Medio ha provocado de nuevo un aumento en los precios del petróleo. Los inversores temen que empeoren los déficits públicos y exigen mayores rendimientos para la deuda soberana.
En Francia y Alemania, el rendimiento de los bonos gubernamentales subió notablemente. El rendimiento del bono alemán a diez años alcanzó el 3,19 por ciento por la mañana, un nivel que no se veía desde hace quince años.
En París, el CAC 40 abrió con una fuerte caída. Los mercados mostraron una gran volatilidad tras haber albergado breves esperanzas de una exención temporal a las sanciones petroleras sobre Irán, según informaron medios iraníes.
La situación sigue siendo frágil y los tipos de interés se mantienen elevados en muchos países, desde Japón hasta Estados Unidos y desde Gran Bretaña hasta Italia.