El precio del petróleo crudo Brent ha subido a casi 84 dólares por barril en medio del conflicto en curso en Oriente Medio. Este aumento marca el nivel más alto desde julio de 2024 y genera preocupaciones sobre posibles interrupciones en el suministro a través del Estrecho de Ormuz. Los analistas advierten que la escalada podría agravar los riesgos de inflación global.
El conflicto en Oriente Medio, ahora en su quinto día, se origina en un ataque conjunto de EE.UU. e Israel contra Irán, seguido de una represalia iraní. Esta situación ha aumentado la incertidumbre en los mercados financieros globales, con los inversores centrados en la posibilidad de un bloqueo prolongado en el Estrecho de Ormuz, una ruta vital para los envíos de petróleo. Los precios del petróleo crudo Brent subieron cerca de 84 dólares por barril, el nivel más alto desde julio de 2024, según observadores del mercado. La escalada se produce en un momento en que los principales bancos centrales están considerando reducciones de tipos de interés, lo que podría complicar los esfuerzos para controlar la inflación. Thami Netha, CEO de Shiloh Capital, destacó las implicaciones más amplias. Señaló que alrededor del 33% del suministro global de petróleo proviene de la región, y las amenazas a rutas como el Estrecho de Ormuz podrían impulsar los precios al alza. «Esto típicamente impulsará el capital hacia refugios seguros. Así es como ves fortalecerse el dólar, el oro y los bonos del Tesoro de EE.UU.», explicó Netha. Añadió que estas dinámicas llevarían a oscilaciones en las acciones, con ventas masivas en mercados emergentes y alzas en sectores como defensa y energía. Para las economías centradas en materias primas, esto se traduce en mayor volatilidad. Netha describió al petróleo como «el mecanismo de transmisión de la geopolítica a la inflación», subrayando cómo el conflicto alimenta las presiones económicas en todo el mundo.