La guerra en curso entre Irán e Israel se ha intensificado, con intercambios de misiles y el cierre continuado del estrecho de Ormuz que perturba los suministros mundiales de petróleo. Los precios del petróleo han repuntado por encima de los 100 dólares por barril, impulsando caídas en los mercados y temores de inflación en todo el mundo. Los gobiernos están respondiendo con medidas para estabilizar los mercados energéticos en medio de preocupaciones por un conflicto prolongado.
La escalada de la guerra Irán-Israel ha llevado a ataques directos con misiles entre las dos naciones, aumentando las tensiones en Oriente Medio. Según informes, el estrecho de Ormuz —un punto de estrangulamiento crítico para los envíos de petróleo— permanece cerrado, agravando las disrupciones en el suministro. Tres de los diez principales exportadores de urea dependen de esta ruta, contribuyendo a los repuntes en los precios de los fertilizantes antes de la temporada de siembra. Los mercados petroleros han reaccionado bruscamente, con los futuros del crudo volviéndose positivos a medida que los precios del crudo Brent subieron por encima de los 100 dólares por barril. Analistas de Kotak Securities predicen que los precios podrían alcanzar los 120 dólares por barril a corto plazo y 150 si la guerra del Golfo se extiende más allá de un mes. EE. UU. ha emitido licencias que permiten a los países comprar petróleo ruso para ayudar a estabilizar los mercados, mientras que EE. UU. y la Agencia Internacional de la Energía (IEA) planean liberar petróleo de reservas estratégicas. Persisten las preocupaciones sobre posibles daños a la infraestructura petrolera, lo que podría empeorar la crisis. Los mercados bursátiles globales han caído en respuesta. Las acciones europeas registraron una segunda semana de pérdidas, lideradas por caídas en acciones industriales y mineras, a medida que suben los precios de la energía y aumentan los temores de inflación. En India, los índices Sensex y Nifty cayeron alrededor del 8% en una semana debido a los precios del petróleo disparados y restricciones en el suministro de gas. Los sectores más afectados incluyen las compañías de comercialización de petróleo (OMCs) como Bharat Petroleum Corporation (BPCL), Hindustan Petroleum Corporation (HPCL) e Indian Oil Corporation (IOC), con acciones cayendo hasta un 18% en un mes. La firma de aviación IndiGo vio una caída de casi el 16%, mientras que los fabricantes de fertilizantes como Chambal Fertilisers enfrentan riesgos por escasez de gas. Elara Capital destacó vulnerabilidades en componentes de aires acondicionados de habitación, empresas de gas vinculadas al GNL e incluso plataformas de entrega de comida debido a la escasez de GLP que afecta a los restaurantes. Los expertos aconsejan monitorear los desarrollos del fin de semana en el conflicto, señalando que una desescalada podría llevar a caídas pronunciadas en los precios. La situación subraya la fragilidad de los suministros energéticos globales en medio de tensiones geopolíticas.