Los ataques aéreos estadounidense-israelíes del fin de semana mataron al líder supremo de Irán, ayatolá Alí Jamenei, lo que provocó una represalia iraní en toda la región y el cierre del Estrecho de Ormuz. Esta escalada ha impulsado los precios del petróleo por encima de los 85 dólares por barril, el nivel más alto desde julio de 2024, en medio de preocupaciones por flujos energéticos interrumpidos. Los mercados globales reaccionaron con caídas en las acciones y alzas en los precios de las materias primas.
El conflicto se intensificó cuando los ataques aéreos estadounidense-israelíes apuntaron a Irán, resultando en la muerte del líder supremo ayatolá Alí Jamenei, según se informa en análisis de la situación en Oriente Medio. Irán respondió con acciones en toda la región, lo que llevó a interrupciones inmediatas en las actividades energéticas e industriales, particularmente en el transporte marítimo a través del Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento vital para el transporte mundial de petróleo. El cierre del Estrecho ha aumentado los temores de interrupciones prolongadas en el suministro. Los precios del petróleo subieron por encima de 85 dólares estadounidenses por barril el 3 de marzo de 2026, marcando el nivel más alto desde julio de 2024, según estrategas de materias primas. Este pico refleja crecientes preocupaciones sobre los flujos de petróleo desde el Golfo Pérsico, con la producción upstream ya afectada. Los efectos más amplios en el mercado incluyen un aumento del 22 % en los precios del gas europeo, con el TTF cerrando por encima de 54 EUR/MWh, y un salto en las primas de azúcar blanco a 107 dólares/t debido a preocupaciones por el suministro refinado vinculado al conflicto con Irán. Los precios del aluminio enfrentan riesgos al alza por la escasez de suministro, exacerbada por las disrupciones en Oriente Medio, junto con factores como los topes de capacidad de China y paradas en otros lugares. Los mercados de valores cayeron bruscamente, con los ETF de países como Corea del Sur bajando un 12 %, y los de Sudáfrica, Grecia y Emiratos Árabes Unidos cayendo un 8 % o más en la semana. Los futuros abrieron a la baja el 2 de marzo de 2026, señalando más caídas, mientras que los precios de la energía continuaron subiendo por temores de un conflicto prolongado. En los sectores de defensa, la operación en Irán ha reforzado el rol de Palantir como el «núcleo digital» del Pentágono moderno, con su Maven Smart System y AIP habilitando cadenas rápidas de «sensor-to-shooter». Los cambios geopolíticos en marzo de 2026 se ven como un impulsor a largo plazo para contratos de defensa expandidos.