En el marco del actual conflicto en Asia Occidental—que ahora incluye una mayor tensión entre Irán y Estados Unidos—, el precio del oro se mantuvo prácticamente estable el viernes, pero se encamina a una pérdida semanal del 2%. El fuerte aumento de los precios del petróleo sigue alimentando los temores inflacionarios y las expectativas de que se mantengan los tipos de interés elevados, lo que modera la demanda de activos refugio.
Tras los descensos registrados desde que estalló la guerra en Asia Occidental a finales de febrero, los futuros del oro mostraron un movimiento mínimo, pero registran una caída semanal de aproximadamente el 2%. El precio del crudo se ha disparado, intensificando las preocupaciones sobre la inflación y llevando a los operadores a apostar por unos tipos de interés persistentemente elevados, lo que lastra al oro al ser un activo que no devenga intereses. Los informes de The Economic Times destacan el impacto en los futuros del oro en el MCX y en las reservas de los bancos centrales en medio de una persistente volatilidad del mercado.
El estatus del oro como activo refugio sigue viéndose desafiado por esta dinámica, a pesar de los riesgos geopolíticos derivados del conflicto entre Irán y Estados Unidos. Analistas de LKP Securities y otros expertos prevén volatilidad a corto plazo, pero un potencial alcista a largo plazo gracias a las compras de los bancos centrales y a las incertidumbres globales. No se especificaron objetivos de precio inmediatos.