Elon Musk ha pronosticado que los avances en Neuralink y el robot Optimus de Tesla podrían permitir a los humanos cargar su conciencia en cuerpos robóticos en un plazo de 20 años. Este desarrollo promete la inmortalidad digital y cambios importantes en la identidad y el trabajo humanos. Sin embargo, también genera preocupaciones éticas significativas.
Elon Musk, CEO de Tesla y Neuralink, declaró el 16 de noviembre de 2025 que las interfaces cerebro-máquina de Neuralink podrían permitir a las personas transferir su conciencia a cuerpos robóticos Optimus, logrando la inmortalidad digital para 2045. Según informes, Musk explicó que esta tecnología crearía una réplica casi precisa de la identidad de una persona en forma robótica, marcando un avance en IA, robótica y mejora humana.
La predicción se basa en el robot humanoide Optimus de Tesla, diseñado para realizar tareas y potencialmente transformar el trabajo reduciendo la pobreza mediante la automatización. Musk imagina un futuro en el que los humanos carguen sus mentes, revolucionando la identidad humana y eliminando las restricciones tradicionales del trabajo. Esto se alinea con el objetivo de Neuralink de fusionar la cognición humana con máquinas.
Aunque la idea abre oportunidades en atención sanitaria habilitada por IA, fabricación de robótica y servicios de legado digital, plantea preguntas éticas sobre la identidad, el consentimiento y las implicaciones de la inmortalidad. Las empresas ya están explorando productos para apoyar la carga mental y soluciones de longevidad. La declaración de Musk, compartida a través de X (anteriormente Twitter) por @ai_darpa, subraya el rápido ritmo de estas tecnologías, pero destaca la necesidad de una consideración cuidadosa de su impacto social.