La firma sueca de capital privado EQT está explorando la venta del proveedor de Linux empresarial SUSE con una valoración de alrededor de 6.000 millones de dólares (5.500 millones de euros), trabajando con Arma Partners para sondear el interés de compradores globales. El proceso revive preocupaciones sobre la soberanía TI de Europa, ya que la empresa de origen alemán, propiedad de EQT desde una privatización en 2023, se enfrenta a otro cambio de propiedad.
SUSE, fundada en 1992 en Alemania como Software und System-Entwicklung y ahora con sede en Luxemburgo, tiene un historial de frecuentes cambios de propiedad. Fue adquirida por Novell en 2003, luego por Attachmate en 2010 como parte de su compra de Novell por 2.200 millones de dólares, antes de pasar a Micro Focus en 2014. EQT adquirió SUSE de Micro Focus en 2018 por unos 2.500 millones de dólares, la llevó a bolsa en la Bolsa de Fráncfort en 2021 y la privatizó de nuevo en 2023 por 2.720 millones de euros (3.000 millones de dólares). La empresa se ha expandido mediante adquisiciones, incluyendo Rancher Labs en 2020, la firma holandesa StackState en 2024 y Losant con sede en EE.UU. en 2026. SUSE atiende a clientes del Fortune 500 como Microsoft, BMW y SAP con soluciones Linux para nube, mainframe, edge, centros de datos y cargas de trabajo de IA empresarial. Reporta alrededor de 800 millones de dólares en ingresos anuales y más de 250 millones de dólares en beneficio operativo, posicionándola como el principal rival europeo de Red Hat, aunque muy por debajo de la adquisición de Red Hat por IBM por 34.000 millones de dólares en 2019. A diferencia de Red Hat, que tiene acceso limitado al código fuente de RHEL, SUSE mantiene los principios de código abierto, permitiendo a los clientes migrar libremente. El CEO Dirk-Peter van Leeuwen declaró en una entrevista en 2025: «SUSE tiene una ventaja como jugador europeo», mientras señalaba que «el código abierto no conoce fronteras». La posible venta genera alarmas sobre la soberanía digital, con analistas temiendo que un comprador no europeo pueda controlar el soporte clave de Linux empresarial en la región. Existen alternativas como Ubuntu de Canonical, pero está basado en el Reino Unido. Los reguladores podrían escudriñar acuerdos que involucren infraestructura TI crítica. El proceso ocurre en medio de fluctuaciones en la valoración de software impulsadas por la IA, donde SUSE se beneficia de la demanda de plataformas open-source estables. Persisten preguntas sobre la comunidad independiente openSUSE, que ha superado transiciones pasadas. Ni EQT ni SUSE han comentado, y no hay ningún acuerdo garantizado ya que EQT busca capitalizar el activo maduro.