El precio de Ethereum cayó por debajo de los $3.000, borrando el 16% de sus ganancias de enero de 2026, según análisis recientes. Aunque las ballenas acumularon durante la caída, los indicadores técnicos mostraron señales mixtas. El valor total bloqueado de la red se mantuvo fuerte en $331 mil millones.
Ethereum, la segunda criptomoneda más grande del mundo, experimentó un descenso significativo esta semana, con informes que varían entre una caída del 11% y un retroceso del 16% desde los máximos de enero. Según un análisis, el precio cayó por debajo de $3.000, entrando en una fase de consolidación volátil tras borrar aproximadamente el 16% de sus ganancias iniciales de 2026. Esta caída presionó la estructura alcista del activo, aunque los fundamentales a largo plazo parecían constructivos. Los patrones técnicos ofrecieron cierto optimismo. En el marco temporal mensual, Ethereum estaba completando un pennant alcista, atrayendo a traders que anticipaban una ruptura. Sin embargo, un cruce bajista en el indicador MACD a $2.942 generó precaución, dejando el mercado en una zona crítica donde los compradores debían defender niveles clave de soporte. La participación del mercado destacó contrastes. Datos de CryptoQuant mostraron que las ballenas acumularon Ethereum de manera constante durante la caída de $2.600 a $3.000, posicionándose para ganancias a largo plazo. En contraste, los inversores minoristas persiguieron máximos a corto plazo, contribuyendo a la volatilidad. Esta divergencia subrayó una división en el mercado entre acumuladores pacientes y traders reactivos. La fortaleza subyacente de Ethereum persistió, con el valor total bloqueado (TVL) manteniéndose cerca de $331 mil millones, según Token Terminal. Históricamente, los períodos en los que ETH cotizó por debajo del valor de su ecosistema han coincidido con zonas de acumulación, a menudo seguidos de fuertes recuperaciones tras la volatilidad. Sin embargo, vientos en contra en el impulso y un apetito por el riesgo incierto moderaron las expectativas de alza inmediata. El retroceso refleja la tensión continua entre la debilidad de precios a corto plazo y el soporte estructural de la actividad de las ballenas y las métricas de la red. Los traders siguen atentos a si la presión vendedora se agota o profundiza la corrección.