Los reguladores europeos votarán el 1 de junio sobre si retirar el cuero del ámbito de aplicación del Reglamento sobre Deforestación de la UE. La decisión conlleva importantes implicaciones para las cadenas de suministro de la moda y los esfuerzos para frenar la deforestación vinculada al ganado en lugares como Brasil.
El EUDR, que entrará en vigor a finales de 2026, exige que los productos vendidos en la UE estén libres de vínculos con la deforestación. El cuero, derivado del ganado, se incluyó originalmente y requeriría una trazabilidad completa a nivel de granja para las pieles que ingresen al bloque. Este estándar excede las prácticas actuales de la industria, especialmente en Brasil, donde el ganado a menudo se traslada entre múltiples granjas antes del sacrificio.