Una exenfermera de 51 años enfrenta cargos de asesinato después de que funcionarios de un hospital informaran que ella investigó cómo inyectar heces en un goteo intravenoso y fuera vista entrando en la habitación de un paciente varias veces antes de su muerte.
La exenfermera de Kashiwa, en la prefectura de Chiba, fue acusada de asesinato. Los funcionarios del hospital declararon que ella había investigado el método de inyectar heces en una vía intravenosa. Los funcionarios también señalaron que la mujer entró en la habitación del paciente varias veces poco antes de que ocurriera el fallecimiento. El caso involucra a una exenfermera de 51 años y fue reportado el 17 de julio.