Las máscaras de terapia de luz roja ofrecen beneficios potenciales para la piel cuando se utilizan correctamente en casa.
Los dermatólogos recomiendan comenzar los tratamientos con el rostro limpio y sin restos de maquillaje o protector solar. Los dispositivos deben contar con la aprobación de la FDA y utilizar longitudes de onda específicas para la luz roja, entre 630 y 660 nanómetros.