La empresa municipal Falu energi och vatten ha rescindido su contrato con NCC para la construcción de una nueva planta de tratamiento de aguas residuales en Falun, valorada en unos dos mil millones de coronas. Las razones incluyen retrasos, aumentos de costes y cambios significativos en el proyecto. Se planea iniciar un nuevo proceso de licitación.
El 23 de marzo de 2026, Falu energi och vatten anunció la rescisión del acuerdo de colaboración con la constructora NCC para el proyecto Framtidens Främby, una nueva planta de tratamiento de aguas residuales en Falun. La iniciativa, aprobada por el consejo municipal hace poco más de dos semanas, tenía un coste estimado de unos dos mil millones de coronas y su construcción estaba prevista para este otoño. La decisión se debe a los retrasos, unos costes superiores a lo esperado y la modificación del alcance del proyecto, factores que la empresa considera inviables para continuar, según declaró el director ejecutivo Johan Hedman. Aunque inicialmente se planeó como una renovación de las instalaciones existentes, el plan cambió a la construcción de una nueva planta adyacente debido a que la antigua había alcanzado su vida útil técnica. Hedman señaló: 'Estamos frenando ahora' y 'Este es un proyecto completamente distinto al inicial'. Los costes de rescisión se estiman en 25 millones de coronas. Hedman aseguró que esto no afectará a los residentes de Falun: la planta actual es suficiente para el tratamiento y las tasas de agua y alcantarillado permanecerán inalteradas. El cronograma para una nueva construcción es incierto a la espera de una nueva licitación.