En un evento celebrado en el Jockey Club de São Paulo, los estilismos con tops cortos, lentejuelas y camisetas personalizadas atrajeron más atención que el partido del Mundial entre Brasil y Japón.
La proyección del partido fue organizada por el restaurante Jockey Society en colaboración con el palco Torcida N°1. Las entradas alcanzaron los 1.000 reales e incluían barra libre de cervezas Stella Artois, Brahma y Budweiser, además de otras bebidas.
Los asistentes vistieron camisetas azules de Colcci entregadas en la entrada, muchas de las cuales fueron personalizadas con cortes tipo top o de un solo hombro, adornadas con pedrería y flecos. Las mujeres optaron por pantalones brillantes, faldas de lentejuelas y tacones altos, mientras que los hombres vistieron vaqueros y zapatillas deportivas.
Brasil empató con un gol de Casemiro y se llevó la victoria con un tanto de Martinelli, clasificándose para los octavos de final que se disputarán el domingo (5) contra el ganador del encuentro entre Costa de Marfil y Noruega. La clasificación se celebró con champán y abrazos.
Muchos invitados admitieron que solo siguen el fútbol durante la Copa del Mundo. La fiesta continuó con el cantante Henry Freitas después del pitido final.