La Comisión Federal de Comunicaciones ha incluido nuevos drones fabricados en el extranjero y sus componentes en su 'Lista Cubierta' debido a riesgos inaceptables para la seguridad nacional de EE.UU. Esta decisión surge de una revisión de la administración Trump que destaca amenazas como la vigilancia y el robo de datos. La medida busca impulsar la producción estadounidense de drones de cara a grandes eventos internacionales.
El lunes, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) anunció la adición de sistemas de aeronaves no tripuladas fabricados en el extranjero, incluidos drones y componentes críticos, a su "Lista Cubierta". Esta lista identifica equipos de comunicaciones que representan riesgos inaceptables para la seguridad nacional de EE.UU., en base a determinaciones de agencias de seguridad nacional bajo la Ley de Redes de Comunicaciones Seguras y de Confianza.
La acción sigue a una revisión de la administración Trump, que identificó peligros potenciales de drones producidos en el extranjero, como vigilancia no autorizada, robo de datos y disrupciones operativas. Estas amenazas podrían socavar la seguridad del territorio estadounidense y el sector de drones doméstico. En línea con las órdenes ejecutivas del presidente Donald Trump sobre la Restauración de la Soberanía del Espacio Aéreo Estadounidense y el Desatasamiento de la Dominancia de Drones Estadounidenses, la política busca mejorar la fabricación de drones en EE.UU. y reducir la dependencia de tecnologías extranjeras, especialmente de China.
La lista actualizada nombra específicamente a los fabricantes chinos DJI y Autel, extendiéndose a todos los demás productores de drones extranjeros. Los nuevos modelos de estas fuentes quedarán excluidos de recibir autorizaciones de equipo de la FCC, deteniendo su entrada en el mercado estadounidense. Los drones ya autorizados no se ven afectados, permitiendo su uso, venta y comercio continuos por parte de consumidores y minoristas.
Este momento precede a eventos de alto perfil organizados por EE.UU., incluyendo la Copa Mundial de la FIFA 2026, las celebraciones del 250 aniversario de la nación y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, donde las vulnerabilidades del espacio aéreo podrían intensificarse.
El presidente de la FCC, Brendan Carr, dio la bienvenida al paso, declarando que la agencia "trabajará estrechamente con los fabricantes de drones de EE.UU. para desatar la dominancia de drones estadounidenses". La Agencia de Ciberseguridad e Infraestructura (CISA) instó a las organizaciones a incorporar la lista en sus prácticas de gestión de riesgos. Figuras estadounidenses como el representante Rick Crawford (R-AR) y Sebastian Gorka del Consejo de Seguridad Nacional lo apoyaron, enfatizando la necesidad de que los drones críticos para la defensa sean "hechos en EE.UU.".
El Ministerio de Asuntos Exteriores de China criticó la decisión como un exceso bajo pretextos de seguridad nacional y discriminatoria contra empresas chinas. DJI expresó decepción, señalando la ausencia de evidencia pública sobre los riesgos.