Tras el anuncio de la FCC del 23 de marzo que prohíbe la venta de nuevos routers Wi-Fi con fabricación extranjera importante debido a riesgos de seguridad, compañías como TP-Link y Netgear han respondido con planes de reubicación de producción, mientras los expertos citan amenazas como Salt Typhoon y advierten sobre la interrupción de actualizaciones después del 1 de marzo de 2027. Aún no se han concedido exenciones; los routers de Starlink parecen no verse afectados.
La medida de la FCC pone de relieve las vulnerabilidades expuestas por ciberataques como Volt, Flax y Salt Typhoon, este último utilizando routers de Cisco para vulnerar las redes de AT&T, Verizon y Lumen. El presidente de la FCC, Brendan Carr, enfatizó: “Siguiendo el liderazgo del presidente Trump, la FCC continuará haciendo nuestra parte para asegurar que el ciberespacio, la infraestructura crítica y las cadenas de suministro de EE. UU. estén seguros y protegidos”. La prohibición afecta a los routers con cualquier etapa importante de producción en el extranjero, lo que impacta a aproximadamente el 60% fabricado en China y a marcas como TP-Link, Asus y Netgear. TP-Link, bajo escrutinio por sus vínculos con China desde finales de 2025, declaró que sus productos para EE. UU. se fabrican en Vietnam desde 2018 y anunció planes de fabricación en territorio estadounidense. Netgear, con sede en EE. UU., celebró el enfoque en un 'futuro digital más seguro' a pesar de su ensamblaje en el extranjero. Ninguna empresa ha obtenido exenciones a través de la lista de Aprobación Condicional de la FCC. Los expertos en ciberseguridad aconsejan no comprar por pánico, ya que los modelos aprobados seguirán contando con actualizaciones de firmware al menos hasta el 1 de marzo de 2027. Rik Ferguson, de Forescout, advirtió: “El riesgo es muy real si esa línea de actualizaciones se desconecta”. William Budington, de la Electronic Frontier Foundation, criticó la prohibición por considerarla un “instrumento contundente” dados los recortes en la financiación de la ciberdefensa. Los routers de Starlink fabricados en Texas parecen estar exentos, lo que los posiciona como una alternativa segura.