El Tribunal Superior Federal en Abuya condenó a muerte por ahorcamiento a Auwalu Samaila, un terrorista de Boko Haram, el jueves, después de que este se declarara culpable de seis cargos por delitos relacionados con el terrorismo. El juez James Omotosho dictó la sentencia, señalando la falta de remordimiento del convicto. El tribunal también condenó a otros sospechosos de Boko Haram a cadena perpetua y a diversas penas de prisión.
El Tribunal Superior Federal en Abuya, presidido por el juez James Omotosho, condenó a Auwalu Samaila el jueves. Samaila, oriundo de la aldea de Gulak en el Área de Gobierno Local de Madagali en Adamawa, se declaró culpable de los cargos registrados bajo el expediente FHC/KNJ/CR/122/2026. Los cargos incluyeron la pertenencia a Boko Haram entre 2012 y 2017, la recepción de entrenamiento en actividades terroristas y manejo de armas como el AK47, y la participación en ataques en Damboa en Borno, y en Gombi y Hong en Adamawa, donde murieron civiles y personal militar. Los delitos violaron la Sección 1(2) de la Ley de Prevención del Terrorismo (Enmienda) de 2013. En su declaración confesional, admitida como prueba por la fiscal Jemila Ade, Samaila admitió haber transportado a mujeres suicidas, incluida Halima, hasta Muna Garage en Maiduguri, y haber participado en ataques en Mubi, Chibok, Damaturu, Michika y Gulak. Relató que perdió su pierna izquierda en una operación en Konduga contra el ejército. El juez Omotosho sentenció a Samaila a muerte por ahorcamiento en los cargos cuatro, cinco y seis, a 25 años de prisión por cada uno de los cargos uno y dos, y a 30 años por el cargo tres. "Es cuando alguien está arrepentido y busca el perdón de Dios que puede obtener su misericordia. El convicto ante mí no muestra arrepentimiento a pesar de las atrocidades y las vidas que se han perdido por su causa. Que Dios se apiade de su alma", declaró el juez. En sentencias separadas, el tribunal condenó a Shura Abdullahi y Abdulrahman Ari a cadena perpetua, y a Aisami Kadi, Umaru Usman y Abdulrahman Hassan a penas de entre 20 y 21 años.