En Turkistán, Kazajistán, se celebró del 20 al 30 de enero de 2026 un campeonato nacional de ajedrez para jugadores menores de 18 años, que atrajo a casi 1000 jóvenes competidores de todo el país. El evento destacó talentos emergentes, incluida una niña de cinco años y medio que se impuso en su categoría de edad. El equipo de Astaná dominó con 16 medallas de oro en formatos clásico, rápido y blitz.
El campeonato tuvo lugar en el Centro de Entrenamiento de Reserva Olímpica en la antigua Turkistán, convirtiendo la ciudad en el epicentro ajedrecístico de Kazajistán durante diez días. Los participantes representaron las 17 regiones y tres ciudades de importancia republicana, compitiendo en tres disciplinas: ajedrez clásico, rápido y blitz. La sección clásica comenzó el 20 de enero con nueve rondas bajo un control de tiempo de 90 minutos más 30 segundos por movimiento. Las medallas se repartieron el 27 de enero en 14 categorías de edad. Un momento destacado fue en la categoría femenina sub-6, donde Amina Saimasai, nacida el 29 de junio de 2020, conquistó el título nacional con solo cinco años y medio. Aseguró la victoria una ronda antes del final, mostrando un cálculo y compostura notables. El rápido siguió los días 28-29 de enero con nueve rondas de 15 minutos más 10 segundos por movimiento, separando chicos y chicas. Algunos líderes del clásico saltaron esta y el blitz para prepararse para torneos adultos, abriendo puertas a novatos. El formato rápido provocó cambios en las clasificaciones hasta las rondas finales. El blitz cerró el evento el 30 de enero con nueve rondas de tres minutos más dos segundos por movimiento. Aquí brillaron los instintos rápidos y la resiliencia, con algunos jugadores ganando medallas en los tres formatos: un signo de talento versátil. La delegación de Astaná ganó la Copa general por equipos con 16 oros, subrayando su fuerte infraestructura ajedrecística. El torneo reveló que la escena ajedrecística juvenil de Kazajistán se está rejuveneciendo y volviendo más competitiva, con ganadores en sub-8, sub-10 y sub-12 listos para el éxito futuro. Este evento no solo preservó el aura histórica de Turkistán, sino que también marcó nuevos capítulos en el legado ajedrecístico de la nación.