El senador Flávio Bolsonaro declaró el jueves que ocultó sus contactos con el banquero Daniel Vorcaro debido a cláusulas de confidencialidad en el contrato de financiación de la película Dark Horse. The Intercept reveló audios en los que Flávio solicita fondos al antiguo propietario del Banco Master para la producción.
Flávio negó cualquier irregularidad y afirmó que los 61 millones de reales pagados por Vorcaro fueron utilizados exclusivamente para la película biográfica sobre Jair Bolsonaro. Señaló que más de diez inversores participaron en el proyecto y que las cláusulas de confidencialidad tenían como objetivo proteger a los financieros de posibles represalias políticas.
El presidente Lula declaró que el caso es un asunto policial y no realizó comentarios durante una visita a una fábrica en Bahía. El líder del PT en la Cámara, Pedro Uczai, solicitó al Coaf que investigue las transacciones financieras de Flávio.
La diputada Erika Hilton presentó una denuncia ante el TCU contra el diputado Mario Frias, alegando que un asesor de su oficina trabajó en la producción de la película mientras recibía un salario público. Flávio también negó que parte de los fondos financiaran la estancia de Eduardo Bolsonaro en Estados Unidos.