La revista británica The Economist publicó un artículo en el que afirma que el Supremo Tribunal Federal (STF) está involucrado en un 'enorme escándalo' debido a sospechas de vínculos entre ministros y el banquero Daniel Vorcaro, propietario de Banco Master. La nota destaca las relaciones cercanas de jueces como Dias Toffoli y Alexandre de Moraes con la élite empresarial. La publicación llega en medio de investigaciones y debates sobre la creación de un código de ética para el tribunal.
La revista The Economist describió al STF como envuelto en un 'enorme escándalo', señalando las preguntas acumuladas en los últimos meses sobre la conducta de los ministros y el banquero Daniel Vorcaro, propietario de Banco Master, liquidado por el Banco Central el año pasado. El texto afirma que 'algunos de los jueces más poderosos del mundo mantienen una relación excesivamente cercana con la élite empresarial y política'. Se destacan ministros como Dias Toffoli y Alexandre de Moraes. Para Toffoli, quien fue relator del caso hasta hace poco y se apartó bajo presión, la publicación cita las inversiones de Vorcaro en un resort familiar, según un informe de la Policía Federal; Toffoli niega irregularidades. nnEn cuanto a Moraes, el artículo menciona un contrato de su esposa, Viviane Barci de Moraes, con Banco Master a través de un bufete de abogados, por R$ 3,6 millones al mes durante tres años. Moraes ordenó una investigación sobre una filtración de datos fiscales después de que surgiera el caso. Además, la revista critica las interacciones habituales entre empresas y el tribunal, citando al ministro Gilmar Mendes, quien organiza anualmente el Foro Jurídico de Lisboa con políticos, jueces y empresarios, algunos con casos en el STF. También se nota el nepotismo, con familiares de ministros actuando como abogados en tribunales superiores. nnEl presidente del STF, Edson Fachin, aboga por un código de ética para los ministros, mientras Toffoli y Moraes lo consideran innecesario. La publicación señala que candidatos de derecha podrían ampliar su presencia en el Senado en las elecciones, usando el tema para impulsar impeachments. Mientras tanto, entidades como Transparência Brasil organizan un acto en la USP el 2 de marzo por un código de conducta, alegando que las prácticas judiciales generan desconfianza social. La Policía Federal continúa investigando, con material de 52 teléfonos celulares de Vorcaro y directores bajo análisis, en tanto el Congreso debate una CPI, aunque columnistas advierten riesgos para las pesquisas.