Una isla flotante de unos 100 por 10 metros ha llegado a la deriva frente a la propiedad de Roine Holmberg en Dådran, en el municipio de Rättvik.
Roine Holmberg señala que la isla proporciona una temperatura más agradable para nadar, mayor vegetación y una sensación de laguna. Él comenta que la gente pensaba que era obra de inteligencia artificial, pero han venido a comprobar que la isla realmente está ahí. Es posible subirse y caminar sobre ella. El fenómeno se denomina flottholmar o islas flotantes, y suele ocurrir en lagos regulados debido a los cambios en los niveles del agua. Fredrik Holmgren, director ejecutivo de Vattenregleringsföretagen, afirma que no es un caso del todo inusual. Existe el riesgo de que una presa cercana quede obstruida si la isla sigue a la deriva, pero los bajos niveles del agua han provocado que encalle. La empresa está en contacto con el propietario y procederá a anclar la isla.