El 21 de abril, el municipio de Falun decidió arrendar el terreno en Dikarbacken a un actor privado. La medida pone fin a 13 años de acuerdos provisionales para el área cercana a la Falu Naturskola.
El personal de la escuela de naturaleza expresa su preocupación de que una experiencia única y un lugar de encuentro importante puedan desaparecer. Destacan el riesgo de perder las operaciones establecidas cuando se transfiera el terreno. El municipio, por su parte, subraya la necesidad de realizar cambios. Cita razones prácticas, como la responsabilidad sobre los animales y el desarrollo a largo plazo del área. El asunto de Dikarbacken se ha discutido durante más de una década. El proceso se acerca ahora a su conclusión, aunque todavía quedan por aclarar varios detalles sobre la transferencia.