Más de 100 lucios y bremas están siendo intervenidos con pequeños transmisores en las afueras de Östhammar como parte de un proyecto de investigación para mejorar la calidad del agua en Granfjärden.
Durante dos semanas, los investigadores han estado trabajando en la bahía costera de Granfjärden. Los peces son anestesiados, equipados con transmisores en el abdomen y liberados de nuevo. El objetivo es comprender cómo los movimientos de los peces afectan a sus poblaciones y a la calidad del agua. Desde el año pasado, se ha llevado a cabo una pesca de reducción para disminuir la cantidad de rutilos y bremas que remueven los sedimentos. "Queremos reducir la cantidad de rutilos y bremas porque contribuyen a que el agua se enturbie", afirma Örjan Östman. El proyecto está dirigido por la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas junto con el municipio de Östhammar y la empresa Klara Vatten.