Cazadores-recolectores en Noruega transportaron truchas comunes a un lago de montaña aislado hace al menos 7000 años para asegurarse una fuente de alimento fiable durante sus viajes de verano. El hallazgo representa el caso más antiguo conocido de seres humanos trasladando peces entre masas de agua.
Investigadores dirigidos por Axel Mjærum de la Universidad de Oslo llegaron a esta conclusión tras estudiar trampas de madera para peces descubiertas en el lago Tesse cuando descendieron los niveles del agua. El lago se sitúa a unos 850 metros de altitud y estuvo cubierto por hielo hasta hace aproximadamente 8400 años. La datación por radiocarbono situó la trampa más antigua alrededor del año 4950 a. C., mientras que otros postes posteriores fueron talados en el 2669 a. C. y el 2657 a. C. Las estructuras muestran un mantenimiento continuo, lo que indica una actividad pesquera sostenida desde aproximadamente el 5000 a. C. hasta el 2650 a. C. El equipo descartó la dispersión natural de los peces debido a la presencia de cascadas que bloqueaban la migración río arriba. El transporte probablemente se realizó mediante odres, lo que permitía estancias prolongadas de familias extensas en las montañas para cazar y pescar. Existen evidencias anteriores de pesca gestionada en otros lugares, incluidas trampas para anguilas construidas en Australia hace unos 8600 años.