Un nuevo estudio ha hallado pruebas de que los ancestros humanos primitivos llevaron fuego a la cueva Wonderwerk en Sudáfrica hace hasta 1,79 millones de años. Los investigadores identificaron huesos quemados en el interior de la cueva mediante un nuevo método de detección.
Los científicos descubrieron señales repetidas de quemaduras en huesos de animales fosilizados de estratos que datan de entre 1,07 y 1,79 millones de años atrás. Los huesos se encontraban a unos 30 metros dentro de la cueva, mucho más allá del alcance de los incendios naturales, lo que indica que los homínidos introdujeron el fuego deliberadamente y lo mantuvieron.
La investigación fue dirigida por la doctora Liora Kolska Horwitz, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, en colaboración con un equipo internacional. El trabajo se basa en un estudio de 2012 que databa el uso del fuego en el yacimiento hace aproximadamente un millón de años. Los nuevos hallazgos, publicados en PLOS ONE, vinculan las pruebas con artefactos achelenses tempranos probablemente asociados con el Homo erectus.
Los investigadores señalaron que los primeros humanos probablemente recolectaban fuego de fuentes naturales, como incendios forestales, en lugar de crearlo ellos mismos. Utilizaron una técnica de luminiscencia no destructiva combinada con análisis químicos para confirmar con gran fiabilidad que los huesos estaban quemados.
"Estos descubrimientos muestran que los primeros humanos no eran simplemente observadores pasivos de los incendios naturales", afirmó la doctora Kolska Horwitz. "Interactuaban activamente con el fuego y lo incorporaban a sus vidas".