Investigadores han hallado dientes fósiles en Etiopía que indican que los primeros Homo y una especie desconocida de Australopithecus compartieron el paisaje hace entre 2,6 y 2,8 millones de años. El hallazgo se suma a la evidencia de que la evolución humana implicó múltiples linajes superpuestos en lugar de un único camino directo.
Un equipo internacional que trabaja en el yacimiento de Ledi-Geraru recuperó 13 dientes de sedimentos antiguos. Estos restos pertenecen tanto al Homo más antiguo conocido como a una especie distinta de Australopithecus no registrada previamente en el lugar. Las capas de ceniza volcánica situadas por encima y por debajo de los fósiles permitieron una datación precisa mediante cristales de feldespato.