Una nueva investigación indica que los humanos repoblaron las islas británicas hace unos 15.200 años, casi 500 años antes de lo que se estimaba anteriormente. El regreso coincidió con un fuerte aumento de las temperaturas estivales que transformó el paisaje.
Las personas volvieron a asentarse en Gran Bretaña a medida que la última gran capa de hielo retrocedía, siguiendo a manadas de renos y caballos a través de pastizales que se volvían más cálidos. En aquel momento, Gran Bretaña permanecía conectada con Europa continental, lo que facilitó la migración tanto de humanos como de animales. Esta cronología actualizada proviene de fechas de radiocarbono recalibradas y de un nuevo análisis de sedimentos del lago Llangorse, en el sur de Gales.