Un hombre de 26 años en St. Petersburg, Florida, probó un Tesla Cybertruck y no lo devolvió, conservando el vehículo durante dos días antes de causarle daños extensos. Richel Valdivia destrozó partes del camión con un martillo y dejó objetos inusuales en su interior. Ahora enfrenta cargos graves por robo mayor y daños criminales.
El mes pasado, Richel Valdivia, un residente de 26 años de St. Petersburg en el condado de Pinellas, Florida, visitó un concesionario local de Tesla para una prueba de manejo de un Cybertruck. En lugar de devolver el vehículo, lo condujo a su casa y lo retuvo durante dos días.
Un gerente asistente del concesionario rastreó el Cybertruck hasta la casa de Valdivia después de que no regresara. Al llegar, el gerente descubrió daños significativos, estimados en alrededor de $20,000. La destrucción incluía un espejo retrovisor destrozado, una unidad GPS removida, un parasol del lado del conductor arrancado y guardabarros delanteros parcialmente rasgados. Añadiendo al carácter extraño del incidente, Valdivia había llenado los guardabarros con piedras de paisajismo y varios pares de ropa interior masculina.
Los vehículos Tesla están equipados con cámaras, y las imágenes del Cybertruck capturaron a Valdivia golpeando el vehículo con un martillo. Esta evidencia contribuyó a su arresto por parte de la Oficina del Sheriff del condado de Pinellas.
Valdivia enfrenta cargos graves por robo mayor de un vehículo motorizado y daños criminales. El incidente resalta los riesgos asociados con las pruebas de manejo, ya que los concesionarios suelen requerir identificación y monitorean los vehículos mediante GPS para prevenir tales ocurrencias.