Robert Elderidge, de 38 años, y Ashley Elderidge, de 37, se enfrentan a cargos de maltrato infantil en Cocoa, Florida, tras supuestamente obligar a su hija a ingerir salsa picante casera a pesar de su alergia. El castigo se debió a que la niña manchó de tinta al gato de la familia. Un agente de recursos escolares inició la investigación después de que la niña denunciara el abuso.
El caso se desarrolló en Cocoa, ciudad situada a unos 45 kilómetros al este de Orlando. El jueves, la niña informó a un agente de recursos escolares sobre los malos tratos, lo que dio lugar a una entrevista con un coordinador del equipo de protección de menores. La niña describió los golpes que recibía con un cinturón y una cuchara de madera, y señaló los moratones y verdugones que tenía en el muslo izquierdo por los golpes que le propinaba su padre con la mano y con el cinturón. Dijo que su padre la golpeó 15 veces con la mano por poner "tinta en el gato", que era "sólo parte de un experimento". Su madre supuestamente preparaba salsa picante con pimientos rojos, cebollas y aceite, obligándola a tragar una cucharada en 10 ocasiones a pesar de su alergia. Cuando la niña se resistió, Ashley Elderidge le tapó la nariz, impidiéndole respirar, lo que le provocó dolor de estómago y vómitos, según la declaración jurada. Un médico examinó a la niña y observó un maltrato físico "extraño", que incluía hematomas y tres ronchas largas y paralelas en la parte posterior del muslo. Robert Elderidge admitió haberla golpeado, diciendo que su intención era golpearle las nalgas, pero que le dio en las piernas. Ashley Elderidge confesó el castigo con salsa picante porque la niña mintió sobre el incidente de la tinta. Ambos padres fueron detenidos y encarcelados en la prisión del condado de Brevard bajo fianza de 5.000 dólares, y su próxima cita con el tribunal está fijada para el 7 de abril.